Garrote Larense
Venezuela siempre fué tierra de guerreros. Fué la patria de varias tribus guerreras con las que se toparon los conquistadores españoles al llegar a esta Tierra de Gracia. No fué tarea fácil la fundación de ciudades por parte de los españoles, ya que en varias ocasiones las partidas de colonizadores fueron eliminadas por completo, por los ataques de las agresivas tribus locales. La tecnología de guerra europea era muy superior a la de los índigenas, contaban con caballos, pólvora y acero, lo que a la larga les permitió adueñarse de las tierras antes pertenecientes a los nativos originales de esta parte del mundo. Los conquistadores necesitaban mano de obra para cultivar la tierra y la consiguieron esclavizando a los varones índigenas. No habían traído mujeres al Nuevo Mundo, por lo que se relacionaron con sus esclavas de raza nativa. Los varones índigenas no soportaron la esclavitud, morían facilmente por la frustración, el rudo trabajo y el excesivo maltrato por parte de sus amos. Las índigenas dieron hijos a sus amos, muchos de los cuales contaron con el reconocimiento por parte de sus padres. En vista de que los índigenas no eran buenos esclavos, los colonizadores españoles se dedicaron a traer mano de obra esclavizada en el continente africano. Esta gente de color provenía de tribus curtidas en las guerras tribales de su tierra nativa, y pasaban por un proceso de selección natural forzada, sólo los más fuertes soportaban la travesía desde Africa hasta nuestras costas, podemos afirmar que como consecuencia de ese indigno proceso esclavista, guerreros africanos del más alto nivel llegaron a nuestras tierras. Los amos blancos se relacionaban con sus esclavas negras, las cuales también les dieron hijos. Así se generó lo que se conoce como la Nueva Raza, consistentente en esa mezcla de europeo, indio y negro. De allí surgieron el mestizo, el zambo y el mulato. Esa unión de razas constituye la esencia de la idiosincracia del venezolano, no sólo se mezclaron las razas, las culturas se mezclaron también, fundiéndose en una sola. De esta mescolanza de culturas guerreras surgieron varios métodos de combate, entre ellos la esgrima de palos conocida como "el Juego del Garrote".
Livio Girotto

1 comentario:
interesante post. Que vivan los guerreros
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