martes, 24 de marzo de 2009

Stencil Art Revolution





El arte callejero o street art del término inglés, en su concepción más amplia y literal describe todo el arte desarrollado en la calle, normalmente de manera no autorizada. Esto incluiría tanto al Grafiti vinculado a la cultura Hip Hop como a otras formas diversas de intervención artística en la calle.




Sin embargo, desde mediados del los años 90 el términos street art o su equivalente de Post-Graffiti se vienen usando para describir el trabajo de un conjunto heterogéneo de artistas que han ido desarrollando acciones artísticas en la calle mediante el uso de plantillas, posters, pegatinas y otras técnicas y códigos que se alejan del Grafiti.

El uso de plantillas, a menudo con un mensaje político, cobra especial relevancia en París en la segunda mitad de los años 60. Sin embargo, no es hasta mediados de los años 90, con la aparición de artistas como el norteamericano Shepard Fairey y su campaña "Obey" (Obey Giant) (Obedece al gigante), ideada a partir de la imagen del personaje de circo Andre The Giant y llevada a cabo mediante el uso de posters y plantillas, cuando las diversas propuestas de este tipo cobran auge en distintas partes del mundo y son percibidas en su conjunto como parte de un mismo fenómeno o escena.

El mensaje original de esta campaña fue nulo, se erigió haciendo referencia a sí mismo, sin otro significado de por medio. Sin embargo, desde mediados de los noventa ha sido una de la imágenes de cultura urbana más veces retomada por otros artistas. Se ha parafraseado a manera de homenaje y otras como ironía, pero ha servido como base importante para el desarrollo del arte callejero en todas las capitales del mundo.



Una alternativa de la gráfica urbana
La piel de la ciudad, que se reviste permanentemente de signos mutantes, afiche sobre afiche, señal sobre señal, graffiti sobre graffiti, va generando lenta pero inexorablemente el repertorio visual con el que convivimos. La piel sobre la arquitectura urbana que se recambia y recrea en nuevos paisajes comunicacionales.

En los últimos años una nueva impronta se suma al fárrago de estímulos retinianos, nacido de madre serigráfica y padre anarquista, el stencil irrumpe como grito repetido, serie inconclusa de una forma más de la necesidad de decir cosas que afecta a los humanos.